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Atención Psicológica a Personas Adultas
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Esta área psicológica, al igual que la de niñas, niños y adolescentes, se centra en la atención de personas adultas, ya sean mujeres y hombres, que han vivido una situación de abuso sexual en la infancia o la adolescencia (mujeres y hombres), o que hayan vivido una violación reciente (únicamente mujeres).

Se proporciona atención psicoterapéutica especializada y con perspectiva de género, que asumiendo una diversidad de corrientes terapéuticas, que van desde el psicoanálisis, la terapia sistémica, el humanismo, hasta la guestal, la psicocorporal y las cognitivo-conductual, se brinda atención, ya sea individual, en diadas, triadas y de trabajo grupal.

De igual forma se cuenta con una atención especializada para los familiares y amigos/as de las personas.

 
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Consideramos que la violencia sexual es equiparable a la tortura, y por lo tanto, a parte de ser un delito grave y de constituir una violación a los derechos humanos, es un crimen de lessa humanidad, esto es, que lesiona la dignidad constitutiva de la humanidad.

Este crimen es perpetrado en total impunidad y representa uno de los actos que deja de manifiesto la opresión sexual de las mujeres y ilegitimidad del sistema genero/sexo que subyace a nuestra cultura.

Sabemos que las mujeres que han vivido este tipo de crímenes no merecen caridad, sino que se les debe justicia.

La atención psicológica es un dispositivo de reparación del daño que se enmarca dentro de la justicia restitutiva, y que más allá de los límites de la justicia penal, ofrece otra posibilidad de vida que pretende traspasar los sentimiento de venganza, no sólo como una forma de romper la espiral de la violencia, sino para romper el ciclo de la impunidad.

El trabajo terapéutico se encuentra en el umbral del silencio, cediendo la voz, aquella voz-silenciada que pueda romper la opresión de la clandestinidad, para que de forma poética surja, de las cenizas, otros horizontes de vida y esperanza.